Eterna oscuridad sobre nuestras cabezas, las estrellas como débiles velas
alumbran la noche a los que están fuera. Yo aquí encerrada escribiendo estas
letras, se me ocurre divagar, imaginar, dejarme llevar por la luna en estos
momentos mi única compañera, y pienso en que harás ahora, en quien sera hoy tu
compañera de cama, y no me importa nada, que se lo pase bien quien
sea.
Dejare de pensar en ti durante unos minutos, aunque me cueste la vida me
niego en rotundo a escribirte de momento mas lineas tontas de
estas.
Prisionera encarcelada me encuentro, en esta libertad no privada, ni
elegida, la soledad me invade pues no es muy querida... Como la noche me
encuentro perdida, nadie quiere arrestarme, nadie quiere que este protegida,
nadie encuentra en mi lo que yo encuentro en cualquiera... Fría, astuta, negra,
inmensa, sola, despreciada, poco valorada, Noche, gran noche. ¿O ya no hablo de
ella? Confundida y abandonada... Como un grano de arena en el mar, como un
sobrecito de azúcar caído a los pies de la mesa, como una silla con una pata
rota guardada en un desván, como un vinillo al lado de un caset, como un
castillo derruido, como un corazón solitario. Nadie me quiere a su lado,
apartada me dejan, mientras piensan en dejar ellos la soledad a un lado, en
salir esta noche a buscar un trozo de naranja, un par de tiritas para cerrar
heridas, un alma gemela de medio día...
Y si algo tengo que decir en mi
defensa, que se jodan los que sean, que yo puedo con quien quiera y que en algún
momento encontrare a quien sea...
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